Autora: Rachel Caine.
Editorial: Versatil.
Título original: Glass Houses.
Saga: Vampiros de Morganville
Páginas: 303
Tipo: Juvenil paranormal.
Sinopsis:
BIENVENIDOS A MORGANVILLE, TEXAS.
NO SALGAS DESPUÉS DEL ANOCHECER.
Morganville es una pequeña ciudad universitaria poblada de personajes estrafalarios. Sin embargo, cuando llega la noche, el mal merodea a sus anchas. Porque en Morganville habita una oscuridad que se oculta entre las sombras más recónditas… aunque tampoco tiene ningún reparo cuando ha de mostrarse a plena luz del día.
Claire Danvers está cansada de los abusos a que es sometida en la residencia. Las chicas populares no dejan de recordarle que posición ocupa en la escena social universitaria; algún lugar por debajo de cero. Y Claire tampoco dispone de los contactos adecuados, es decir, los no-muertos que dirigen la ciudad.
Cuando Claire abandona el campus, puede que el viejo caserón en el que encuentra una habitación no sea una mejora sustancial. Sus nuevos compañeros de piso no muestran muchas señales de vida. Pero estarán a su lado cuando los secretos que esconde la ciudad empiecen a emerger de la oscuridad, deseosos de sangre fresca…
Opinión:
Los vampiros que se pintan en esta historia son malvados, no esperéis encontraros con vampiros buenos que no quieren hacer daño a los humanos. Y buscad amigos si pensáis vivir en Morganville, como Claire, y nunca se os ocurra quedaros solos en medio de la noche. Es más, no salgáis de casa una vez que el sol se meta. Se recomienda ser rápido corriendo.
Claire Danvers, a la que ya he mencionado, llega a Morganville con el único objetivo de estudiar, como la superdotada que es (aunque si no recuerdo mal no se la llama así en ningún momento del libro, pero no tengo otra forma de llamarla si la han adelantado un curso), pero Mónica Morrell no la deja vivir en paz, atormentándola. Casi matándola.
Claire decide salir de la residencia y vivir con tres chicos más en la Mansión Glass: Michael Glass, Eve Rosser y Shane Collins. Y si ya fuera poco con los vampiros tiene que lidiar con Michael, el fantasma.
Poco a poco, Claire va descubriendo que ni siquiera Morganville es un pueblo corriente: cualquier humano que intente salir olvidará cualquier cosa de los vampiros, pero muy pocos son los que salen de Morganville sabiendo el secreto.
Ahora, por salvar a un amigo, Claire se ha metido en un lío y por un libro tiene que enfrentarse a… (¿Adivináis qué?) Vampiros.




